Osteoporosis

Osteoporosis

Definición

La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por una disminución de la densidad de los huesos a causa de la pérdida del tejido óseo normal. El hueso está correctamente calcificado pero es menos denso,  más poroso  y más frágil. Esto conlleva una disminución de la resistencia del hueso frente a los traumatismos o la carga, con la consiguiente aparición de fracturas.

El hueso es un tejido vivo en constante renovación. Por un lado se forma hueso nuevo  denominado formación ósea  y  simultáneamente se destruye el hueso envejecido llamado  reabsorción ósea. La  osteoporosis aparece  cuando se rompe el equilibrio entre ambas, bien porque disminuye la formación de hueso nuevo, o bien porque aumenta la reabsorción, o por ambas causas  simultáneamente.

 

Causas

Las causas de padecer osteoporosis son múltiples, pero no siempre son conocidas.  Existen  numerosos factores que aumentan la pérdida de masa ósea que acompaña la edad, y que, por tanto, multiplican el riesgo de padecer osteoporosis. Entre ellos cabe destacar la inmovilización o el sedentarismo, el tabaco y el alcohol. También puede aparecer osteoporosis  como consecuencia de otras enfermedades, entre las que podemos destacar: la diabetes,  el hipertiroidismo,  el hipogonadismo,  la artritis  reumatoide y, en otras  ocasiones, puede estar relacionada con el uso de algunos fármacos como los corticoides o la heparina.

Cabe destacar que existen dos tipos de osteoporosis:   la tipo I o postmenopáusica, en la que influye decisivamente la falta de estrógenos que se produce en la mujer en ese periodo de su vida, y la tipo II o senil, que es la producida por el envejecimiento.

Se trata de una enfermedad que puede afectar a cualquier persona. Con el paso de los años todas las personas van perdiendo masa ósea, por lo que la osteoporosis es especialmente frecuente a partir de los 70 años.

Como ya se ha comentado, la enfermedad  afecta más a las mujeres: de hecho aproximadamente un tercio de la mujeres con más de 50 años pueden padecerla y casi la mitad de las mujeres con  más de 75 años la padecen. Los hombres también la sufren, pero en menor medida.


Síntomas

La osteoporosis, por lo general, no produce síntomas, no duele ni causa ninguna alteración en sí misma. Muchos la llaman la enfermedad silenciosa y mucha gente la padece sin saberlo.
Entre las fracturas más frecuentes en la osteoporosis de la mujer postmenopáusica podemos mencionar las fracturas vertebrales, que producen dolores muy agudos en la espalda y condicionan la aparición progresiva de deformidades de la misma, fundamentalmente disminución progresiva de la talla por aplastamientos vertebrales.
La osteoporosis del anciano produce típicamente fracturas en los huesos largos y  sobre todo en la muñeca  y más aún en el fémur, siendo la responsable de las típicas fracturas de cadera de las personas mayores.

Los huesos más afectados son:
• Las vértebras, especialmente de la región dorsal y lumbar
• El radio en su parte más próxima a la muñeca
• La pelvis


La mayoría de las veces se manifiesta o se  diagnostica tras una fractura de muñeca, cadera o vértebras. El especialista, mediante pruebas diagnósticas, determinará el grado de osteoporosis que presenta el paciente. 

La osteoporosis en estado avanzado puede producir:
Deformidad  en la  columna
Dolor muscular
Pérdida de peso y disminución de estatura
Lumbago
Dolor en el cuello, etc.


Medidas preventivas

Cuando aparecen los síntomas de la osteoporosis, podemos decir que ésta se ha iniciado de cinco a diez años antes, por tanto, aunque se pueden revertir algunos de los síntomas, es mejor "prevenir antes que lamentar".


Recomendaciones para una prevención activa:

• Caminar ayuda a mantener la masa ósea, pero si se quiere construir hueso, es necesario un ejercicio más vigoroso. Aunque nunca se haya efectuado ejercicio alguno, y  se haya pasado la menopausia, nunca es tarde para comenzar. Aún en la vejez se puede iniciar una rutina deportiva y los beneficios están probados con numerosas investigaciones. No sólo se aumenta la masa ósea sino también la fuerza, el tono muscular, la elasticidad y se obtienen muchos otros beneficios para su salud física y mental.
• El ejercicio se aumentará paulatinamente tanto en intensidad, frecuencia, variedad y peso o resistencia. La velocidad que se aumente dependerá de la adaptabilidad que tenga su cuerpo a los ejercicios. Nunca se debe sentir dolor ni durante ni después del ejercicio.
• Alimentación rica en calcio y vit. D : yogurt. Queso, leche, huevos, salmón, atún, sardinas enlatados y en conservas.
• Tomar el sol  moderadamente favorece la producción de vitamina D.
• No fumar.
• No tomar gran cantidad de alcohol ni café.
• Actividad física moderada: subir escaleras, bailar.
• Evitar ejercicio con riesgo  para prevenir las caídas.
• No abusar de medicamentos que afecten o debiliten el hueso por  ej: Corticoides
• Restringir las bebidas gaseosas que contienen fósforo pues producen un aumento de éste en la sangre. Como el organismo debe mantener el equilibrio entre el fósforo y el calcio, se ve obligado a trasladar calcio de los huesos hacia la sangre favoreciendo la osteoporosis.

 

Tratamiento

Como medidas generales, es necesario hacer mención de la dieta, rica en calcio y baja en proteínas, suprimir los  tóxicos como el tabaco y el alcohol, y hacer ejercicio físico habitualmente. Cuando la dieta no garantiza una cantidad adecuada de calcio, deben administrarse suplementos, teniendo en cuenta que las necesidades de calcio son de unos 1000 mg al día, y aumentan durante el embarazo y la menopausia.
La vitamina D facilita la absorción y utilización del calcio, por lo que en muchas ocasiones se administra asociada al mismo.
Si necesitara otro tipo de tratamiento complementario es el médico especialista el que lo debe determinar y pautar.