Neumonía

pneumonía o neumonía

Descripción de la enfermedad

La neumonía o pneumonía  es una enfermedad del sistema respiratorio que consiste en la inflamación de los espacios alveolares de los pulmones.

La mayoría de las veces, la neumonía es infecciosa, pero no siempre es así. Esta enfermedad hace que el tejido que forman los pulmones se vea enrojecido, hinchado y se torne doloroso.
Puede ser una enfermedad grave si no se detecta a tiempo e, incluso,  llegar a ser mortal especialmente entre personas de edad avanzada y entre los inmunodeprimidos, personas con bajas defensas.
Puede ser altamente contagiosa, ya que se disemina rápidamente en el aire por medio de estornudos, tos y mucosidad; un paciente que ha padecido neumonía puede quedar con secuelas de ésta en su organismo por mucho tiempo. Esto la hace potencialmente contagiosa y las personas más propensas a contraerla son las que están en curso de una gripe, un cuadro asmático u otras enfermedades del aparato respiratorio.


La neumonía puede ser causada por varios agentes etiológicos, tales como:
• Múltiples bacterias: Neumococo,  Mycoplasmas y Chlamydias.
• Distintos virus.
• Diferentes hongos

 

Síntomas

A continuación, los síntomas que pueden estar relacionados con la enfermedad:
• Generalmente, es precedida por una enfermedad como la gripe o el catarro común.
• Fiebre prolongada por más de tres días, en particular si es elevada.
• Frecuencia respiratoria aumentada.
• Se produce un hundimiento o retracción de las costillas con la respiración que se puede observar fácilmente con el pecho descubierto.
• Las fosas nasales se abren y se cierran como un aleteo rápido con la respiración.
• Quejido en el pecho como asmático al respirar.
• Las personas afectadas de neumonía a menudo tienen tos que puede producir una expectoración de tipo muco-purulento (amarillenta) y fiebre alta que puede estar acompañada de escalofríos.
• Limitación respiratoria también es frecuente, así como dolor torácico de características   pleuríticas (aumenta con la respiración profunda y con la tos).
• También pueden tener hemoptisis (expectoración de sangre por la boca durante episodios de tos) y disnea.

 

Medidas preventivas

Podemos mencionar entre las medidas o consejos para su prevención:
• Lavar frecuentemente las manos, en especial después de sonarnos la nariz, ir al baño, cambiar pañales y antes de comer o preparar alimentos.
• No fumar, ya que el tabaco reduce  la capacidad del pulmón para detener la infección.
• Utilizar una máscara al limpiar áreas con excesiva presencia de hongos y moho.
• Aplicar las vacunas correspondientes: Vacuna Anti-Neumococica y la Vacuna Anti-Gripal que previene la neumonía y otras infecciones.
 

Debido a que la neumonía a menudo sigue a  enfermedades respiratorias comunes, la medida preventiva más importante es prestar atención a los síntomas de infecciones respiratorias que duren  más de 6 días.
En general, los buenos hábitos de salud, la buena alimentación e higiene, el descanso y el ejercicio físico son también medidas preventivas contra la neumonía.


Tratamiento

La mayoría de los casos de neumonía puede ser tratada sin hospitalización. Normalmente, los antibióticos orales, reposo, líquidos, y cuidados en el hogar son suficientes para completar la resolución. Sin embargo, las personas con neumonía que padecen  dificultad para respirar, las que tienen otros problemas médicos y las personas mayores pueden necesitar un tratamiento más avanzado. Si los síntomas empeoran o  la neumonía no mejora con tratamientos en el hogar o se producen complicaciones evidentes, la persona enferma  a menudo tiene que ser hospitalizada.

Los antibióticos se utilizan para tratar la neumonía bacteriana. Sin embargo, éstos antibióticos no son útiles para la neumonía viral. Se pueden utilizar  para tratar o prevenir infecciones bacterianas en pulmones dañados de una persona que haya padecido una neumonía viral. La elección de tratamiento antibiótico depende de la naturaleza de la neumonía, de los microorganismos causantes, del estado inmune y del estado de  salud del individuo.
El tratamiento de la neumonía debe estar basado en el conocimiento del microorganismo causal y su sensibilidad a los antibióticos conocidos.
La duración del tratamiento acostumbra a ser de siete a diez días.
Las personas que tienen dificultad para respirar debido a la neumonía pueden requerir oxígeno extra, que se puede aplicar a nivel domiciliario. Incluso, individuos extremadamente enfermos pueden requerir de cuidados intensivos de tratamiento, a menudo con intubación y ventilación artificial.
 

Alphega Farmacia le recomienda acudir a su médico en el caso de experimentar dificultades en la respiración.