Consejos para padres y madres de niños/as desobedientes de 3 a 5 años

Niños desobedientes, niños que se llevan mal

Los niñoas y las niñas, a partir de los 3 años, ya empiezan a tener muy marcada su personalidad. Hay ocasiones en las que la desobediencia hacia sus padres hace que estos desesperen y no sepan qué hacer para transmitirles el respeto y la autoridad que necesitan para que estos les hagan caso. Te damos algunos consejos para que la etapa infantil entre los 3 y los 5 años no sea un obstáculo en la educación de tus hijos.

 

Identificar al niño/a desobediente

La primera medida es identificar si el niño o la niña en cuestión es realmente desobediente o solo está teniendo un mal día o una época rebelde. Los expertos apuntan que a partir de los dos o tres años, una tendencia continua a desobedecer a las figuras de autoridad, como los padres o los/as profesores/as. Una vez identificado el problema, actuemos.

 

Motivación

La estimulación positiva es una de las técnicas más utilizadas en los últimos tiempos por padres y madres y psicólogos/as. En este sentido, no se trata de castigar los malos comportamientos sino de premiar, de alguna manera (y no tiene por qué ser con regalos, sino con momentos especiales o recompensas no materiales), los comportamientos positivos.

 

No perder los nervios

Los/as niños/as, aunque sean pequeños/as, perciben cuándo sus padres pierden los nervios y es en ese momento cuando la situación se desestabiliza por completo. Los padres deben actuar como adultos, permaneciendo tranquilos y explicando, de manera razonada y calmada, por qué el niño/a no se está comportando de la manera adecuada.

 

Los límites y las normas son necesarios

No se trata de la norma “porque sí”, sino de poner límites a actividades, actitudes y comportamientos, explicando al niño en qué le beneficia que las normas existan.

 

Las rutinas ayudan a los niños desobedientes

Si un/a niño/a vive en un contexto de rutinas, horarios y orden, será más fácil que vea normal seguir unas indicaciones de sus padres u otras figuras de autoridad. En cambio, si un/a niño/a no tiene horarios de comidas, ni límites para sus actitudes, tiende a interiorizar ese caos vital y puede expresarlo en forma de desobediencia.

Estos consejos pueden ayudarte en tu día a día y hacer una comunicación más cercana con tu hijo/a.

 

También te puede interesar:

 

Guardería Vuelta al cole Merienda saludable

Guardería, consejos para los padres

Vuelta al cole Meriendas saludables para los peques